La mujer cuando está embarazada, sufre a nivel general, una serie de cambios en tanto de forma interna, como externa. Muchos de esos cambios metabólicos y físicos pueden llegar a ser incómodos, e incluso molestos. Entre ellos podemos destacar:

  • Cambios a nivel del sistema cardiovascular, hematológico y respiratorio derivados del aumento de la presión abdominal por el por el proceso de gestación.
  • Cambios sistema renal y urinario : infecciones de orina, incontinencia urinaria
  • Cambios a nivel gastrointestinal: náuseas y vómitos, ardores de estómago y reflujo, digestiones lentas, estreñimiento, salivación, etc.
  • Cambios en el metabolismo y nutrición: aumento del metabolismo basal (20% aproximadamente), aumento del consumo de oxigeno (20-30% aproximadamente, debido a una mayor de necesidad de sangre en la zona uterina), aumento del magnesio y vitamina B (calambres).
  • Cambios a nivel del sistema endocrino: aumenta el tamaño de la hipófisis, del tiroides, aumento de estrógenos y progesterona, etc.
  • Cambios a nivel postural: Aumento de aproximadamente 30% del peso habitual. Un tono inadecuado de la musculatura abdominal unido al desplazamiento del centro de gravedad, requiere una necesidad de compensación aumentando la lordosis lumbar. De ahí dolores lumbares, dorsales, cervicales, pélvicos, etc.
  • Hiperlaxitud ligamentaria: la mujer embarazada genera una hormona llamada relaxina que aumenta la laxitud ligametosa, provoca hipermovilidad y esto conlleva una disfunción de la estabilidad pélvica.
  • Cambios a nivel de la piel y mucosas, glándulas mamarias: estrías, pigmentación, modificaciones vagina y periné.

Con la Actividad Física y la práctica de Pilates aplicado al embarazo, podremos corregir muchos de estos cambios e intentar que sean más llevaderos para la gestante. Muchos de los beneficios que podremos encontrar son:

      • Mantenimiento de la coordinación (específico pilates).
      • Mejorar la condición cardiovascular: Desciende el ritmo cardiaco.
      • Mejorar la circulación. Reduce la aparición de varices. Mejora la TA.
      • Mejorar la condición muscular, Mejora el tono muscular. Suaviza los calambres, favorece la corrección postural, reduce los dolores de espalda, evita un aumento excesivo de peso, mejor condición física general, embarazo y parto con menos riesgos, reduce la celulitis.
      • Regular el sistema digestivo: Disminuye las molestias digestivas. Reduce el estreñimiento.
      • Aumentar el bienestar psicológico, reduce la fatiga, la depresión y el insomnio,  controla la ansiedad.  Libera tensiones.  Crea hábitos de vida saludables.
      • Proteger frente a la diabetes gestacional.

Mejor recuperación: Acorta tiempo de hospitalización postparto, reduce nºcesáreas,  recupera más rápido la apariencia física previa al embarazo.