La propiocepción es la capacidad del ser humano de sentir su propio cuerpo con el entorno y permanecer el equilibrio con él.

Por ejemplo, la sensación del brazo al coger una pelota y lanzarla después, la de los tobillos al caminar o la de las rodillas al correr sobre la arena de la playa.

Cuando se produce una lesión, la propiocepción se ve alterada al perder durante un tiempo el contacto con el entorno.

Por ejemplo: el contacto del pie con el suelo en un esguince de tobillo.

La reeducación propioceptiva son un conjunto de ejercicios dirigidos por el terapeuta para recuperar al paciente de su lesión, devolverle la confianza y evitar lesiones posteriores.

REEDUCACIÓN PROPIOCEPIVA